viernes, 20 de marzo de 2009

No!

Decir No

Cuando alguien dice No a las cosas que usualmente se responde si (si quiero, si creo, si mi general, si mamá) estamos en problemas: a nadie le gusta la gente que dice no.
Quienes dicen No contradicen lo que nos enseñaron desde la tierna cuna, desde el manso moisés: seguirás los pasos del prójimo, serás como debas ser, sonreirás a tus tías y vecinas, te transformaras en padre de familia, en madre de prole prolija, parirás con dolor, soportarás con resignación, estudiarás, barrerás la vereda en el horario permitido, te entregarás con confianza a los médicos, obedecerás a los mayores, te dignificarás trabajando de sol a sol, comprarás heladera, televisor y freezer, y aspirarás a morir en paz y en los brazos de tu dios.
Ya ven. El No es un peligro.

Le debo al No un puñado de certezas, tres formas de fe que no profeso: no creo en dios, no necesito casarme, no quiero hijos. Decir No enseña muchas cosas. Que siempre se puede elejir. Que nadie nos lastima salvo cuando nos dejamos lastimar. Que el mundo es un sitio peligroso donde cualquiera puede desatar su furia, por un motivo absurdo. Que nunca estamos indefensos. Que la inocencia no existe. Que la verdadera venganza es el olvido.
A veces hay que decir No para ganarlo todo. Aunque duela. Tantas cosas duelen, y después pasan.
PD. "Nunca deberás tomar en serio las cosas que no dependen sólo de ti. Como el amor, la amistad y la gloria"
Tomado, pero modificado.
Malpensante No 60.

No hay comentarios:

Publicar un comentario